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Te sientes en un momento de frustración en tu vida porque no logras que las personas cambien como tú entiendes porque tú sabes cómo deben funcionar las cosas según tus propios términos y eso te causa mucha confusión e ira. 

Pues la verdad es que no eres la única que pasa por eso constantemente y más cuando crees que todo gira en torno a ti y que tú tienes que controlar todo para que las cosas estén bien.

Puedo entender tu punto, puedo estar en tu puesto, porque en algún momento yo he estado ahí y más cuando nos han dicho y nos han convencido de qué si la otra persona cambia entonces ya nuestros problemas se resolvieron, ya nuestra situación incómoda será resuelta.

Te dicen que tu meta debe de ser siempre hacer que el otro cambie para que entonces tú seas feliz, pero te pasas muchos años pensando que en algo tú estás fallando que en algo tú estás mal porque no logra que esa persona cambie.

Eso te causa mucha frustración entre que te sientes culpable, experimentas mucha ansiedad, mucha desesperación porque no encuentras una razón el por qué no puedes cambiar a la otra persona, entonces entra la culpa, entra el control, entra la duda, te empiezas a cuestionar sobre si realmente tú eres capaz o eres una persona valiosa porque no has podido cambiar esa persona y ahí es donde entra ese círculo vicioso del que muchas veces no eres consciente y no sales o te cuesta salir.

De ahí es donde se genera lo que es la ansiedad y la dependencia emocional y una serie de situaciones que se desencadenan producto a que tú entiendes o estás convencida de que cambiar a la otra persona es la clave para tu sentirte feliz, para tu estar bien contigo y lograr la felicidad de la que todos hablan y te das cuenta de que aunque pasen los años es la misma situación.

Lamento desilusionarte, pero tengo para decirte que tú podrás hacer lo impensable, creyendo que eso es lo que se necesita para que esa persona cambie. No va a pasar.  

El que las personas cambien no asegura tu felicidad

Las personas cambian porque deciden cambiar, porque se pueden dar situaciones y condiciones donde la persona simplemente dice “hasta aquí yo llego” pero no porque bajo tu sacrificio se de el cambio. 

Una cosa quiero que te quede claro tú no eres la responsable de cambiar a nadie.  Tú eres la única responsable de ti, de tu trabajar en aquellas cosas que te mueven que le dan sentido a tu vida y la que tiene que gestionarlo eres tú por ende tú tampoco puedes descargar en otro lo que te corresponde hacer, mucho menos hacerte cargo de lo que al otro le corresponde hacer.

Una vez que tú entiendas que la única que debe de mejorar y cambiar eres tú entonces tú empiezas un nuevo recorrido donde tú comienzas a cuestionarte. Preguntas como ¿qué es lo que realmente está pasando contigo? , ¿por qué tú interpretas las cosas de esa manera? ¿Cuáles son las creencias que te enseñaron de que debes cambiar a la otra persona porque solo de esa manera serás feliz? 

Es momento de tu realmente ser honesta contigo

Saber y reconocer que es lo que realmente pasa dentro de ti que muchas veces no eres consciente de esto porque te han condicionado que debes actuar de determinada manera si quieres un resultado específico. El problema de esto es que te trae más frustración y más ansiedad que la felicidad en sí.

Mi propuesta en este artículo es primero que consideres el dejar de pensar que tu felicidad está atada al cambio de la otra persona. 

Segundo es que aprendas a conocerte para tu saber quién eres y que tú seas tu propia fuente de felicidad.

Tercero, que puedas darte la oportunidad de indagar más a fondo en ti,  ¿qué es lo que te lleva ti actuar y reaccionar de la manera en que sueles hacerlo?, ¿cuál es la razón detrás de la razón?para que aprendas hacer las paces con esto pues puedes obtener mejores resultados.

Algo muy importante y quiero que siempre lo tengas en cuenta, siempre por más difícil que sea la situación aquí no se trata de buscar culpables.

Tu no eres culpable de lo que le pasa a esa persona, en nada tú eres culpable, pero tampoco permitas que te quieran culpar de algo que no es tu responsabilidad.

Cuando hablamos de culpabilidad es porque hay castigo y aquí no se trata de culpar a nadie y mucho menos castigar a nadie. 

Somos responsables de nuestras decisiones y por ende debemos de asumir las consecuencias de ello pero desde la responsabilidad no desde la culpa. 

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